El encargo empezó dibujando una caja desde distintos ángulos para luego usar nuestra imaginación para ver una micro amarilla en la caja. No sé qué tan útil fue el ejercicio, pero ahora puedo dibujar cajas en todos los ángulos y además micros amarillas, que ya no existen (o son esas pequeñas excusas de transantiago recorriendo las calles y evitando las avenidas)
A partir de nuestra caja-micro comenzamos el estudio de algunas figuras retóricas, las regalonas de los artistas y publicistas. Las elegidas fueron la Hipérbole y la Personificación. Luego de llorar un litro de lágrimas ante frustración de no comprender esa delgada línea entre la exageración y la personificación, tuvimos que producir dos propuestas de collage usando nuestras queridas micros y las figuras retóricas.
Hipérbole
En esta propuesta usé plumones, cartulina y recortes de revistas y del mapa del transantiago.
Mi hipérbole es la micro, transformada en una máquina de carne que muele a la gente que entra en ella. Quise exagerar la sensación de entrar en la micro y tener que soportar la invasión del espacio personal, como si uno fuese un ganado que entra al moledor. Como se pierde por completo la individualidad de ser un ser humano para pasar a ser una especie de masa compuesta de uno y del resto.
El fondo es amarillo, como la micro. Compuse el fondo la imagen con dos triángulos hechos con el mapa del transantiago en color gris, pues la imagen central, la micro, tenía que ser el centro de atención, al igual que la gente entrando a ella.
El fondo es amarillo, como la micro. Compuse el fondo la imagen con dos triángulos hechos con el mapa del transantiago en color gris, pues la imagen central, la micro, tenía que ser el centro de atención, al igual que la gente entrando a ella.
Personificación
Los materiales utilizados fueron: cartulina, el mapa del transantiago, hojas de block y acuarelas.
La micro está personificada como un pulpo porque para mi, este sistema de transporte público nos tiene atrapados en sus tentáculos de maldad y mala planificación. Porque el que decidió que cuatro líneas de metro bastaban para ser el eje central de el sistema público de transporte era el hijo de Satán, el que quemó Troya y el que le disparó a la mamá de Bambi. El rey Cthulhu que despertó de su sueño eterno en R'lyeh y decidió que Santigo debía pagar por sus crímenes como el Costanera Center y la marcha de la juventud de la UDI.
Para equilibrar la composición usé celdas cuadradas que armonizan la visión completa de la imagen, el fondo es azul que a pesar de ser un color fuerte no roba el papel protagónico en la lámina.
Nuestros técnicos se disculpan por la calidad de las imágenes, aparentemente los productos APPLE no cuestan su precio por la calidad de sus cámaras.
Etiquetas: collage, mañana me cambio el nombre a Cartulina, segundo semestre no perdona., Taller, transantiago la cápsula del tiempo del futuro, una vez me subí a una micro amarilla por 100

